3 claves para aprovechar el poder de los hábitos y aumentar tu productividad

¿Estás intentando incorporar nuevos hábitos a tu vida pero te está costando más de lo que pensabas?¿Quieres saber por qué unas personas logran adquirir nuevos hábitos y otras no?

Estoy convencida de que más de una vez has visto el caso de una persona que decidió emprender y aparentemente todo le va bien: su negocio crece, se mantiene en forma, come bien y su relación con los demás es fabulosa.

A simple vista consigue todo lo que se propone sin esfuerzo, pero lo que no vemos es que para llegar hasta donde está esa persona ha habido un trabajo muy exhaustivo detrás.

Lo que tú ves es la punta del iceberg, pero lo que hay detrás son horas y horas practicando nuevos hábitos hasta que formen parte del día a día de la persona, es decir, hasta que salen de forma automática.

Crear hábitos productivos

Eres el resultado de lo que haces

Lo que determina que una persona tenga éxito y otra no es lo que hace en su día a día, es decir, los hábitos que tiene.

Todo lo que haces desde que te levantas hasta que te acuestas es lo que refleja el resultado que tienes y con todo quiero decir TODO. Tus acciones determinas tus resultados.

El objetivo es que seas la persona adecuada para conseguir los objetivos que quieres, es simple: si quieres tener resultados extraordinarios debes convertirte en una persona extraordinaria.

Incorpora hábitos que te ayuden a ser la mejor versión de ti

Quiero hacer un pequeño paréntesis para aclararte que un hábito no solo es hacer deporte, comer sano o beber agua. Los hábitos son todo aquello que realizamos en nuestros días de manera frecuente.

Por tanto, para entender por qué estás obteniendo unos resultados u otros, debes poner el foco en lo que estás haciendo en cada momento, te pongo varios ejemplos de hábitos:

  • Cómo empiezas tu día.
  • Qué haces cuando te aburres en una reunión.
  • Cómo respondes los emails.
  • Cómo tratas a tus clientes.
  • Cómo te preocupas de tu salud física, emocional o espiritual

En definitiva, más del 90% de las cosas que hacemos en nuestros días son hábitos.

¿Cómo consigo ser la mejor versión de mi misma?

El primer paso es tomar consciencia de que si no estás teniendo los resultados es porque los hábitos que tienes no son los adecuados.

Una vez que asumes tu responsabilidad, pasaremos a transformar tu rutina por otra más productiva.

Ahora es el momento de ser sincera contigo misma y observar cuáles son los hábitos que deberías tener para conseguir los resultados que deseas.

Elegir tus hábitos es elegir quién quieres ser.

Mejor versión de si misma

3 claves para aprovechar el poder de los hábitos

✔ Clave 1: Incorporar un único hábito a la vez

Es importante que te des el tiempo necesario para que un hábito forme parte de tu día. El objetivo no es hacer una acción determinada en un momento concreto, sino incorporar una acción que forme parte de ti y te ayude a conseguir tus objetivos.

Para conseguirlo, no caigas en el error de querer incorporar varios hábitos a la vez.

No se si te ha pasado algún año que cuando llega enero haces una lista enorme de todo lo que quieres conseguir y al llegar diciembre te das cuenta que la mayoría de cosas no fueron logradas, ¿te suena de algo?

Cuando creas una lista de varias cosas a incorporar, tu cabeza se satura y colapsa, por esta razón es muy importante que incorpores los hábitos paulatinamente.

Créeme, incorporar un único hábito a la vez te ayudará a conseguir mejores resultados y podrás ser más productiva.

✔ Clave 2: Seguir el proceso de un hábito

Cuando deseas incorporar un nuevo hábito a tu vida hay que seguir un proceso, este consta de 3 fases: indicador, acción e intención positiva.

Te pongo un ejemplo con el hábito de no comer sano:

  1. Indicador: tengo hambre y veo una bolsa de bollería industrial en la cocina.
  2. Acción: me como uno de los bollos dulces.
  3. Intención positiva: mi celebro recibe azúcares y obtiene una sensación de satisfacción inmediata.

Como ves, el hábito de no comer sano o comer bollería industrial tiene una intención positiva, es decir, te proporciona, aparentemente, un beneficio.

Hábitos negativos

Cuando queremos incorporar un nuevo hábito a nuestra vida debemos conocer cuál es la intención positiva de ese hábito, es decir, cuál es su para qué.

Ante el mismo ejemplo de antes tenemos la siguiente situación:

  1. Indicador: tengo hambre, veo un bollo industrial y, al lado, una manzana.
  2. Acción: decido comer la manzana.
  3. Intención positiva: sacio mi hambre y además, nutro mi cuerpo con un alimento saludable.

Es importante que no olvidemos ninguna de las 3 fases: si no prestamos atención al indicador nuestro cuerpo no va a identificar que ese hábito como algo poco productivo, si no nos damos cuenta que la acción que tomamos es dañina para nosotros o si no entendemos que la intención positiva de mi hábito busca un beneficio a corto plazo, no estamos siendo conscientes del proceso necesario para transformar un hábito.

✔ Clave 3: Tener un control de hábitos

Es una clave muy simple pero muy poderosa. Si quieres incorporar hábitos de éxito es fundamental que lleves a cabo un control de los hábitos que quieres incorporar.

Anota cuál es el hábito que quieres incorporar y día a día ve indicando si has realizado el hábito o no. En caso de que no lo hayas hecho un día, anota el motivo por el cual no lo has realizado.

Es importantes que lo anotes en un papel y lleves un control real, solo de esa forma podremos auto-motivarnos para que ese hábito se quede con nosotros de por vida.

Por último, solo puedo decirte que las pequeñas acciones son las que marcan la diferencia, ¿quieres ser tú una de esas personas que consiguen lo que se proponen?

⚠️ Recuerda: Conocimiento es saberlo, sabiduría es aplicarlo.

Ahora te toca a ti, ¿qué hábito vas a incorporar?

¡Nos vemos en los comentarios!

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2 comentarios en “3 claves para aprovechar el poder de los hábitos y aumentar tu productividad”

    1. Alexandra Barragán

      Gracias a ti Alejandra, no dudes en comentarte cualquier duda que tengas al respecto.

      “Somos lo que hacemos día a día. De modo que la excelencia no es un acto sino un hábito” – Aristóteles

      Un saludo

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